A partir del 1 de junio de 2026, entrará en vigor una importante reforma fiscal en Valencia. El tipo del ITP (Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales), un impuesto clave en la compra de viviendas de segunda mano en España, pasará del 10 % al 9 %.
Aunque a primera vista este cambio pueda parecer pequeño, representa una oportunidad real para quienes desean invertir en el mercado inmobiliario valenciano. En un contexto donde los costes de compra influyen directamente en las decisiones de inversión, esta reducción podría impulsar numerosos proyectos inmobiliarios en la región.
Para entender mejor la evolución actual del mercado, consulta también: Mercado inmobiliario en Valencia en 2026: subida de precios, tensión y fin del mito de la bajada
¿Qué es el ITP en España?
El ITP es el impuesto que se aplica en la compra de una vivienda de segunda mano en España, especialmente en operaciones entre particulares. A diferencia de las viviendas nuevas, sujetas al IVA, las viviendas usadas tributan mediante este impuesto autonómico.
En una operación inmobiliaria, el ITP representa una parte importante de los gastos de compra. Por eso, es fundamental calcularlo correctamente antes de iniciar un proyecto inmobiliario en España.
El sistema español tiene además una particularidad importante: el ITP es gestionado por cada comunidad autónoma. Por ello, los tipos impositivos pueden variar considerablemente entre regiones.
Por qué es importante esta bajada del ITP en Valencia
La reducción del ITP al 9 % forma parte de una estrategia para dinamizar el mercado inmobiliario local y reforzar el atractivo de Valencia tanto para compradores españoles como internacionales.
A partir del 1 de junio de 2026, quienes compren una vivienda usada en Valencia pagarán un 9 % de ITP en lugar del 10 % actual.
Aunque la diferencia pueda parecer reducida, el ahorro puede alcanzar varios miles de euros dependiendo del valor del inmueble. Es importante recordar que el tipo aplicable dependerá de la fecha de firma ante notario. Las operaciones cerradas antes de junio de 2026 seguirán tributando al tipo anterior.
Esta reforma beneficiará tanto a:
- residentes españoles
- no residentes
- compradores europeos
- inversores extracomunitarios
Es decir, los compradores extranjeros interesados en realizar una inversión inmobiliaria en Valencia también podrán aprovechar esta reducción fiscal.
¿Qué impacto tendrá para los compradores?
La bajada del ITP reducirá directamente el coste total de compra de una vivienda en Valencia. Por ejemplo, en una vivienda de 200.000 €, el ahorro será de aproximadamente 2.000 €. En una propiedad de 300.000 €, el ahorro puede alcanzar los 3.000 €.
Este dinero podrá destinarse posteriormente a reformas, mobiliario o a reforzar la aportación inicial del comprador. En un mercado dinámico como el valenciano, esta medida también podría mejorar la rentabilidad de una inversión inmobiliaria destinada al alquiler.
Para profundizar en este tema, consulta también: Invertir en inmobiliaria en Valencia: ¿es rentable?
¿Valencia será más atractiva que otras regiones españolas?
Gracias a esta reforma fiscal, Valencia refuerza todavía más su atractivo frente a otras grandes ciudades españolas. Mientras algunas regiones mantienen costes de adquisición elevados, Valencia continúa destacando por su equilibrio entre precios todavía accesibles, calidad de vida y potencial de revalorización.
Frente a ciudades como Madrid o Barcelona, Valencia sigue siendo hoy una alternativa más asequible para muchos compradores internacionales.
Para saber si es un buen momento para invertir, descubre también: Por qué 2026 es un buen momento para comprar en Valencia
Conclusión: una reforma que podría acelerar las inversiones inmobiliarias
La reducción del ITP al 9 % supone una evolución importante para el mercado inmobiliario valenciano. Aunque pueda parecer una pequeña reducción, esta medida mejorará el poder adquisitivo de los compradores y reforzará el atractivo de Valencia para inversores nacionales e internacionales.
En un momento en el que Valencia atrae cada vez más compradores franceses, jubilados e inversores extranjeros, esta reforma fiscal podría acelerar numerosos proyectos inmobiliarios a partir de 2026.